Educación

Santos Badía pone en marcha la transformación educativa: nueva ley en octubre, dos rutas para el bachillerato y diez mil becas por mérito

San Francisco de Macorís, 25 de agosto de 2026 — El sistema educativo dominicano está a punto de cambiar de raíz. Lo anunció este martes el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, doctor Rafael Evaristo Santos Badía, en el acto de apertura del año escolar 2026-2027, celebrado en San Francisco de Macorís, donde representó al presidente Luis Abinader.

“Hablamos de construir un nuevo sistema educativo que enseñe a los jóvenes a aprender, a desaprender y a adaptarse a los cambios de su tiempo”, dijo ante los presentes, dejando claro que esta reforma no es solo de papeles, sino de propósito.

⚖️ La nueva ley llegará al Congreso en octubre

El primer paso será presentar al Senado, a mediados o finales de octubre, la reforma de la ley que rige la educación nacional. El objetivo es que esta transformación se convierta en política de Estado, para que no dependa de quien gobierne.

Después vendrá el cambio más profundo: lo que se enseña en las aulas. Se pondrá el énfasis en lo fundamental desde que los niños empiezan a estudiar: leer bien, escribir con claridad, entender las matemáticas, conocer nuestra historia y amar la tierra que nos vio nacer. Y algo muy importante: quien no apruebe lo esencial, no pasará de grado. Porque promover a un estudiante sin que domine lo básico no es ayudarlo: es condenarlo a quedarse atrás siempre.

🎓 El bachillerato tendrá dos caminos

A partir de ahora, los estudiantes del nivel medio podrán elegir —o ser orientados hacia— dos rutas:

Una que los prepara para el trabajo: liceos y escuelas técnicas donde aprenderán un oficio, en coordinación con el INFOTEP, para que al graduarse ya tengan herramientas para ganarse la vida dignamente.

Otra que los prepara para la universidad: liceos académicos donde se fortalecerá el pensamiento y el conocimiento general, para quienes desean continuar estudios superiores.

Nadie se queda fuera: el sistema acompañará a cada joven por el camino que mejor se ajuste a su vocación y a lo que el país necesita.

📖 Las universidades también deben cambiar

Si la educación cambia desde abajo, la universidad no puede quedarse igual. Se revisarán las carreras, su duración y lo que enseñan, para que respondan realmente a lo que el país necesita. Y una novedad: certificaciones cortas, para que cualquiera pueda actualizarse en poco tiempo, sin tener que empezar una carrera larga. Porque hoy se aprende toda la vida.

💰 El 4 % está seguro; la UASD y el INFOTEP respetados

Ante las voces que decían que se quitaría dinero a la educación, el ministro fue contundente: no se toca ni un centavo. El 4 % del producto interno bruto destinado a educación preuniversitaria se mantiene, así como los recursos para la universidad y el aporte de las empresas al INFOTEP.

“Para una educación de mala calidad, hasta un 4 % parece mucho; para una educación de verdadera calidad, incluso un 6 % sería poco”, dijo con franqueza.

También ratificó que la educación pública seguirá siendo pública: no hay intención de privatizarla. Y dejó tranquilos a muchos: la autonomía de la UASD se respeta, así como la forma en que trabaja el INFOTEP. Ninguna institución perderá su identidad.

🎖️ Diez mil becas: por esfuerzo, no por recomendación

Quizás lo más celebrado de la mañana: diez mil becas nacionales para estudiantes que se han esforzado de verdad.

Cinco mil para quienes sacaron más de 95 puntos y buenos resultados en las Pruebas Nacionales. Sin cartas de recomendación, sin favores políticos, sin intermediarios. Solo por mérito.

Otras cinco mil para quienes también tienen buenas calificaciones y necesitan apoyo, buscando que todas las provincias estén representadas.

Se priorizarán carreras que el país necesita urgentemente: matemáticas, física, agronomía, tecnología y artes.

🤝 La educación es tarea de todos

El ministro terminó pidiendo que las escuelas estén abiertas, los maestros en las aulas y los estudiantes recibiendo clases. “El derecho de nuestros niños a la educación está por encima de cualquier diferencia”, dijo, valorando también que los profesores que no asistan a clases sean sancionados por su propia asociación.

Porque esta transformación no se hace desde un escritorio en la capital. Se hace en las aulas, con el apoyo de las familias, con el compromiso de todos. Porque la educación de este país merece que todos rememos en la misma dirección.

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