
CAASD inicia saneamiento de cañada Yaguasa: RD$266 millones devolverán dignidad a 30 mil habitantes
SANTO DOMINGO NORTE. — Tras años de ver correr aguas sucias frente a sus puertas, de huir cuando llovía y de soportar el mal olor que se metía hasta en los sueños, los habitantes de Los Guaricanos, Barrio Norte y Nueva Isabela vivieron hoy un momento que muchos creían que nunca llegaría: el primer palazo que pone fin a la cañada Yaguasa.
El director de la CAASD, ingeniero Fellito Suberví, llegó hasta la comunidad, clavó la pala en la tierra y dio inicio a la obra que cambiará la vida de más de treinta mil personas. Una inversión de RD$266.1 millones para enterrar lo que hoy es foco de enfermedad y convertirlo en calle, en espacio limpio, en lugar seguro donde caminar sin miedo a hundirse en el lodo.
“Ya no temblarán cuando llueva”
Suberví lo dijo claro, mirando a los vecinos que llevaban décadas esperando:
“Santo Domingo Norte es el municipio con más cañadas de todo el Gran Santo Domingo. Hoy empezamos por esta, pero no seremos la última. Cuando terminemos, nadie más tendrá que huir de su casa porque subió el agua. Nadie más tendrá que taparse la nariz para respirar. Donde hoy hay suciedad, habrá asfalto, luz y vida.”
La obra no es solo tuberías y hormigón. Son 785 metros de alcantarilla sellada, 1,601 metros de tubería sanitaria, calles nuevas, aceras, iluminación y áreas verdes. Es devolverle a la gente su derecho a vivir sin que el agua estancada les robe la salud y la tranquilidad.
Una promesa que deja de ser palabra
La alcaldesa Betty Gerónimo, con voz emocionada, recordó que este día fue prometido hace años y hoy es una realidad, gracias al respaldo del presidente Luis Abinader y al empeño de Fellito Suberví. Nueve sectores enteros recibirán el beneficio. No es una obra pequeña: es transformar la vida de miles de familias de una vez.
Y esto apenas comienza
El director de la CAASD anunció que la cañada Yaguasa es la primera de veinticinco cañadas que serán saneadas en todo el Gran Santo Domingo y el Distrito Nacional. Diez de ellas aquí, en Santo Domingo Norte. Casi seis kilómetros de afluentes que dejarán de ser amenaza y vergüenza para convertirse en progreso.
Campechito, Mata Los Indios, Brisa del Norte, Pablito, La Pipiota, Sabana Perdida… también están en la lista.
“Esto no termina hoy. Hoy apenas empieza. Donde hubo abandono, hoy llega solución. Donde hubo cañada, mañana habrá esperanza”, dijo Suberví.
Y así, entre aplausos y esperanza, dio inicio una obra que demuestra que cuando hay voluntad política, las promesas no se las lleva la corriente: se convierten en realidad.