UASD

Movimiento Renovador Universitario: la transformación de la UASD

Los estudiantes no esperaron más. El 1 de febrero de 1963, en una jornada que pasó a la historia, jóvenes organizados en el grupo Fragua entraron al recinto universitario y expulsaron físicamente a varios profesores señalados de ser instrumentos intelectuales de la dictadura. Las autoridades universitarias sancionaron a los líderes estudiantiles, pero la semilla estaba echada: la vieja universidad ya no podía sostenerse.

El eco de Córdoba que cruzó el mar

Los jóvenes renovadores no inventaron sus ideales de la nada. Alzaron la bandera que en 1918 estudiantes argentinos habían enarbolado en la Universidad Nacional de Córdoba: la universidad debe ser autónoma, gobernada por estudiantes, profesores y egresados, libre en sus cátedras y abierta al pueblo. No debía ser un privilegio de unos pocos ni una oficina del gobierno. Debía ser la conciencia del país.

Estos principios viajaron hasta la República Dominicana y encontraron tierra fértil. Se entendió entonces que la transformación de la UASD no podía ser solamente cambio de nombres en las puertas: tenía que ser cambio de corazón.

Abril de 1965: la cuna del movimiento

Cuando estalló la Revolución de Abril, en busca de la vuelta al gobierno constitucional de Juan Bosch, estudiantes y profesores de la UASD se sumaron a la lucha. Entre bombas y barricadas, en la zona constitucionalista, un grupo de intelectuales comenzó a pensar: ¿qué universidad necesitaremos cuando termine la guerra? Allí, bajo fuego, nació la idea de lo que sería el Movimiento Renovador Universitario (MRU).

El 14 de septiembre de 1965, en el paraninfo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, estudiantes y profesores destituyeron al rector José Ramón Báez López-Penha y al Consejo Universitario, acusados de silencio ante la invasión extranjera y de mantener viejas prácticas represivas. El 25 de septiembre, en Asamblea Universitaria, quedó constituido formalmente el MRU y fue elegido como rector provisional el ingeniero Andrés María Aybar Nicolás.

Quiénes lo hicieron posible

El movimiento no fue obra de unos cuantos. Fue un encuentro de generaciones. Estuvieron juntos profesores con trayectoria y estudiantes con empuje.

Profesores e intelectuales: Andrés María Aybar Nicolás, Tirso Mejía-Ricart, Hugo Tolentino Dipp, Rafael Kasse Acta, Jottin Cury, Rafael Calventi, Marcelino Vélez Santana y Jacobo Moquete de la Rosa.

Estudiantes: Narciso González Medina, Bolívar Batista del Villar, Marcio Antonio Mejía-Ricart Guzmán, Bernardo Defilló Martínez y Alexis Licairac Díaz, entre otros.

Lo que perseguían: una universidad nueva

El MRU llegó con un propósito claro: transformar todo lo que la dictadura había deformado. Su programa de lucha contemplaba:

  • Autonomía real y cogobierno universitario.
  • Libertad de cátedra.
  • Apertura de matrícula.
  • Reforma de los planes de estudio.
  • Renovación del cuerpo docente.
  • Creación de centros regionales.
  • Extensión universitaria.
  • Creación de la Editora Universitaria.
  • Reglas justas de permanencia y evaluación.

Consolidación y tiempo en el poder

El Movimiento Renovador Universitario gobernó la UASD durante más de una década. Su trayectoria se desarrolló en tres etapas:

  • Gestación (1965): nace en la Revolución de Abril; se destituyen las viejas autoridades y se instalan las nuevas.
  • Reformas básicas (1965–1970): se aprueban los nuevos Estatutos, se reorganiza la universidad y se crean los primeros Centros Regionales.
  • Afianzamiento (1970–1976): se profundizan los cambios, se amplía la cobertura y la UASD se convierte en la voz más respetada y crítica del país.

El primer rector del movimiento, Andrés María Aybar Nicolás, tomó posesión el 25 de septiembre de 1965. Tras las primeras elecciones democráticas del nuevo sistema, continuaron rectores surgidos del mismo impulso renovador. Hacia 1976, el ciclo inicial del MRU llegó a su fin como bloque político, pero lo que construyó quedó para siempre.

Las primeras autoridades y el último ciclo

Primer rector provisional: Andrés María Aybar Nicolás (1965).

Primeras autoridades elegidas democráticamente: surgieron bajo los nuevos Estatutos aprobados por impulso del movimiento, consolidando la estructura de cogobierno.

Últimas autoridades del ciclo renovador: hacia 1976, nuevas generaciones asumieron el liderazgo, pero dentro de las estructuras y principios que el MRU había establecido.

Conclusión

El Movimiento Renovador Universitario fue, en esencia, la Revolución de Abril entrando a la universidad. Expulsó a los herederos intelectuales de la dictadura, abrió las puertas a miles de jóvenes que antes no podían estudiar, y convirtió a la UASD en una casa de todos: autónoma, crítica, libre y popular.

Hoy, cuando la universidad reclama su autonomía, cuando un joven de cualquier barrio o campo entra a estudiar, cuando un profesor habla sin miedo, está viviendo el sueño de aquellos hombres y mujeres que transformaron la UASD hace más de sesenta años. El MRU cambió una universidad. Esa universidad cambió un país.

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