
UASD ante un riesgo anunciado: ¿esperará otro atropello para controlar los mototaxistas?
EDITORIAL
Ciudad del Norte | 3 de septiembre de 2026
En la UASD ya conocemos el costo de actuar tarde. Solo después de que un atropello dejara a una persona herida y con consecuencias físicas y morales irreparables se prohibió la circulación de autobuses dentro del campus. Aquella tragedia debió convertirse en una lección permanente: la seguridad no puede esperar a que ocurra una desgracia.
Sin embargo, el riesgo vuelve a crecer ante nuestros ojos. Mototaxistas circulan dentro del recinto universitario por áreas peatonales, en dirección contraria y a velocidades peligrosas. También realizan maniobras temerarias entre estudiantes, profesores y empleados, como si un espacio destinado al aprendizaje y la convivencia fuera una pista de carreras.
¿Cuántas señales más hacen falta para actuar? La pregunta no es si ocurrirá otro atropello, sino cuánto tiempo seguiremos aceptando una situación que puede terminar en una nueva tragedia. Esperar a que alguien resulte herido para reaccionar no es prevención: es negligencia.
Las autoridades de la UASD y las instituciones responsables del tránsito todavía están a tiempo de evitar que se repita la historia. No se necesitan nuevas víctimas para justificar medidas que debieron adoptarse desde ahora. El campus universitario debe ser un lugar seguro para todos, no un territorio sin reglas.
Exigimos una respuesta inmediata y visible:
- Control estricto del acceso y la circulación de motocicletas dentro del recinto.
- Prohibición efectiva de transitar por áreas peatonales, en dirección contraria o a velocidades incompatibles con la seguridad.
- Retiro y sanciones firmes para quienes conduzcan de manera temeraria o incumplan las normas.
- Un protocolo público de seguridad que establezca responsabilidades, controles y consecuencias.
La comunidad universitaria merece respuestas antes del próximo accidente, no explicaciones después. Actuar ahora no es una exageración: es la decisión mínima y responsable para proteger vidas.