
UASD: 36 AÑOS: LOS TRES GIGANTES DE LA UNER
Eduardo Mármol, Ayani D’Frank y Ovidio «Pedrito»: estrellas que no se apagan
Ciudad del Norte | 23 de septiembre de 2026 | Santo Domingo, República Dominicana
Perfil conmemorativo
El 23 de septiembre de 1990, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la República Dominicana sufrieron la pérdida de tres jóvenes estudiantes y militantes de la Unión Nacional de Estudiantes Revolucionarios (UNER). Eduardo Mármol, Ayani D’Frank y Ovidio «Pedrito» entregaron sus vidas en defensa de sus ideales. Víctor, quien sobrevivió a aquel episodio, asumió la responsabilidad de preservar y transmitir la memoria de sus compañeros.
Treinta y seis años después de aquel acontecimiento, sus nombres permanecen vinculados a la lucha por la justicia, la hermandad, la libertad y una sociedad más digna.


Eduardo Mármol: el Viejo Roble

Eduardo Mármol era considerado el corazón firme del grupo. Sus compañeros lo conocían como el Viejo Roble, un apodo que reflejaba su madurez, serenidad y fortaleza de carácter. Como estudiante, militante y amigo leal, caminaba cada día hacia la universidad convencido de que la transformación del país era una responsabilidad colectiva.
Noble y solidario, ofrecía apoyo a quienes compartían sus ideales. Soñaba con una nación en la que la dignidad fuera un derecho de todos, el estudio estuviera al servicio del bien común y la injusticia dejara de ser una norma.
Ayani D’Frank: alegría y valentía

Ayani D’Frank era reconocido por su espíritu alegre, su sensibilidad y su capacidad para crear vínculos. Recorrió pueblos, barrios y aulas compartiendo ideas y cultivando la fraternidad, convencido de que la transformación social también requería solidaridad, sinceridad y humanidad.
Siempre dispuesto a ayudar, compartía lo que tenía y se acercaba a quienes más lo necesitaban. Amaba la vida, pero también defendía con firmeza la libertad y el sueño de una patria más justa.
Ovidio «Pedrito»: la fuerza tranquila

Ovidio «Pedrito» representaba la lealtad, la constancia y la firmeza. De carácter reservado y actitud serena, poseía un profundo sentido del compromiso. No necesitaba levantar la voz: su coherencia y su entrega hablaban por él.
Amaba el estudio, la hermandad y la paz construida con esfuerzo. Su vida recuerda que el heroísmo también puede expresarse mediante la sencillez, el trabajo y la resistencia silenciosa. Aunque murió joven, dejó una huella que el tiempo no ha podido borrar.
Víctor: guardián de la memoria
Víctor compartió el destino de sus compañeros y sobrevivió para contar quiénes eran, cómo vivieron y por qué lucharon. Desde entonces, su testimonio se convirtió en un puente entre aquel día y el presente.
Cada vez que pronuncia los nombres de Eduardo, Ayani y Pedrito, mantiene viva su memoria y reafirma que su sacrificio no fue en vano.
Tres luces para el porvenir
Eduardo, Ayani y Pedrito no desaparecieron del todo. Sus vidas forman parte de la memoria de quienes continúan defendiendo el estudio, la solidaridad, la libertad y la justicia.
Con el paso del tiempo, sus nombres podrán quedar inscritos en calles, plazas y escuelas. Sin embargo, el mejor homenaje será mantener presentes sus ideales en la conducta diaria: estudiar con honestidad, actuar con solidaridad y defender la dignidad humana.
Acto conmemorativo: miércoles 23 de septiembre, a las 9:30 a. m.
Lugar: Cementerio de la avenida Máximo Gómez.
Una flor en la mano y su ejemplo en el corazón. ¡Vivan por siempre Eduardo, Ayani y Pedrito! ¡Honor a Víctor, guardián de su memoria!